siguenos

Recomendaciones para reducir el desperdicio de alimentos en el hogar

Facebook
Twitter

Recomendaciones para reducir el desperdicio de alimentos en el hogar

Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) 1 300 millones de toneladas de alimentos son desperdiciados al año. Cifra que equivale a un tercio de la producción global y que podría alimentar a 2 000 millones de personas.

Un estudio realizado por la Universidad de Santiago da cuenta de la realidad nacional. En Chile, alrededor de 99 millones unidades de lechuga y 58 mil toneladas de papas se perderían cada año. En relación con el consumo doméstico, una familia puede desperdiciar 63,3 kg de pan anualmente, es decir, el 16,7% del consumo promedio en la población nacional. 

Luis Sáez, académico del Departamento de Gestión Agraria USACH señala que el problema es más profundo: “Se ha inculcado a la población que la calidad se relaciona con lo uniforme y lo grande. Bajo ese concepto de calidad, aquellos productos que no sigan sus parámetros son desechados».

Frente a este escenario, Sáez nos entrega cinco recomendaciones para disminuir los desperdicios de alimentos en el hogar:

Planificar tu alimentación

Antes de ir al comercio, revise los productos que ya posee y planifique sus comidas. Una vez en el comercio, aténgase a las compras impulsivas y no caiga en la tentación de las ofertas si sobrepasa su consumo habitual.   

Lo “feo” también es bueno

No juzgue los alimentos según su apariencia. Millones de frutas y verduras son desperdiciadas por incumplir con parámetros estéticos o por su madurez. Estos últimos son perfectos para preparar batidos, jugos, sopas, postres y conservas.  

Almacenar los alimentos de la forma correcta

Ya sea en el refrigerador o en la despensa, organice sus productos de tal manera que los más antiguos queden al frente. Utilice contenedores herméticos para mantener los alimentos frescos, asegúrese de cerrar los paquetes y considere en qué condiciones deben ser almacenados los productos.

Reconozca los vegetales que liberan etileno, gas natural responsable de la maduración de frutas y verduras y responsables de que cambien su aspecto. Es importante que almacenes las productoras de este gas como: la cebolla, tomate, manzanas, paltas, entre otras por separado. De este modo evitarás la maduración de los demás vegetales.

Por último, en caso de tener frutas y verduras maduras y que excedan su consumo habitual, puede convertirlas en conservas, congelarlas, compartirlas o donarlas.

Calcular las porciones

Sirve porciones más pequeñas en casa y comparta platos más grandes en restaurantes. Si no come todo lo que cocina o pide, puede congelarlo para más adelante o utilizarlo como ingrediente en otra preparación.

Revalorar los alimentos:

Los tallos, hojas y cáscaras de frutas y verduras también poseen un excelente valor nutricional. Por ejemplo, puedes cocinar “mechada” de cáscaras de plátano; pesto con hojas de zanahoria y hummus de tallos de brócoli. Aprovéchalos y saca a lucir tu creatividad en la cocina.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email
Share on print

Relacionados: