De las batucadas a los bares: el ritmo brasileño que gana terreno en La Serena y Coquimbo

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De las batucadas a los bares: el ritmo brasileño que gana terreno en La Serena y Coquimbo

Sin escenarios ni barreras entre músicos y espectadores, la roda de samba comienza a conquistar la vida nocturna de la conurbación. Artistas locales, asistentes y bares explican qué hay detrás de este fenómeno que transforma al público en protagonista de la fiesta.

La música brasileña está poniendo a bailar a La Serena y Coquimbo. Entre bandas tributo, música electrónica y los clásicos panoramas nocturnos, un ritmo cargado de percusión, baile y energía se abre paso en los bares de la conurbación. Se trata de la roda de samba, un formato donde quedarse mirando desde lejos parece ser la excepción.

Aquí no hay un escenario elevado ni músicos separados del público. Los instrumentos se reúnen alrededor de una mesa, las canciones se corean entre todos y las palmas se suman espontáneamente. La idea es sencilla: que nadie se quede fuera de la fiesta.

La roda de samba tiene sus raíces en las tradiciones musicales afrobrasileñas y se caracteriza por su espíritu colectivo. En La Serena y Coquimbo, esta expresión ha encontrado un nuevo espacio gracias al interés de músicos chilenos y locales nocturnos que han decidido incorporar el ritmo brasileño a sus carteleras.

De las batucadas a la roda de samba

Detrás del creciente interés por la roda de samba en La Serena y Coquimbo hay un fuerte componente local. Aunque se trata de una tradición brasileña, su expansión en la conurbación ha encontrado impulso en músicos chilenos vinculados al mundo de las batucadas y la percusión afrobrasileña.

Así lo explica Camila Donoso, organizadora, cantante y directora de percusión de la agrupación regional RodaSamba, quien relata cómo surgió el proyecto.

«Se gestó a partir de músicos chilenos con raíces en el mundo de las batucadas, quienes vieron en este formato una respuesta a la necesidad del público de encontrar alegría y espacios de encuentro frente al pesimismo cotidiano», explica Donoso.

Una fiesta donde el público también pone el ritmo

Si hay algo que distingue a la roda de samba de otros espectáculos musicales, es que la fiesta no ocurre únicamente alrededor de los instrumentos. Quienes asisten también se convierten en parte fundamental de la experiencia.

Pablo Montecinos, asistente frecuente de estas presentaciones, asegura que esa cercanía es precisamente uno de sus principales atractivos.

«Te hace sentir que estás siendo parte del show. La roda la hacemos todos los que estamos ahí, con gritos, baile, energía y palmas. Se siente mucha alegría y la libertad de bailar como quieras y de ser tú, sin prejuicios», comenta.

Para Montecinos, tampoco se trata de un fenómeno que haya surgido de la nada. La Región de Coquimbo cuenta con una trayectoria de agrupaciones de batucada y danza afro que han contribuido a acercar estos ritmos a la comunidad.

A su juicio, el actual interés por la roda de samba «se hace visible ya que hay más espacios físicos dispuestos a aventurarse y mostrar cosas nuevas».

Los bares también se suben a la rueda

El entusiasmo por este formato también ha encontrado eco en los locales nocturnos de la conurbación, que han comenzado a incorporar la música brasileña como una alternativa dentro de sus programaciones.

Uno de ellos es Beer Garden, en Peñuelas, donde la roda de samba se ha convertido en un panorama dominical para quienes buscan despedir el fin de semana con música y baile.

Rafaela Zambrano, gerente general del proyecto, explica que la apuesta responde al interés por ofrecer una experiencia distinta, donde los asistentes tengan un papel activo.

«A la gente le encanta ser parte de la entretención, no ser solamente observador. La vibra que se provoca al ser todos parte de lo que ellos están cantando, y no ser espectadores desde atrás viendo cómo toca una banda, se siente genial. Es alegría, felicidad; es teletransportarte a Brasil», señala.

Y aunque el domingo suele asociarse con el descanso y la preparación para una nueva semana, Zambrano asegura que estas jornadas se han convertido en una oportunidad para «soltar todo a través del baile y liberar energía antes de empezar el lunes».

Una experiencia similar se vive en Pisku Bar, otro de los recintos que han abierto sus puertas a este formato.

Desde el local destacan que la disposición de los músicos en 360 grados permite generar una interacción poco habitual en los espectáculos tradicionales, acercando a los artistas, asistentes e incluso a los trabajadores del establecimiento.

Un ritmo que promete seguir sonando

Con la temporada de verano de 2027 en el horizonte, la agrupación RodaSamba ya prepara nuevas presentaciones para seguir acercando este formato al público de la conurbación.

Por ahora, la música brasileña continúa encontrando su lugar entre los panoramas nocturnos de La Serena y Coquimbo, impulsada por músicos locales, bares dispuestos a innovar y un público que busca algo más que escuchar canciones.

Porque si algo ha demostrado la roda de samba es que, para disfrutar de un buen espectáculo, a veces basta con dejar de mirar desde lejos y sumarse a la rueda.

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