Falta poquito para que lleguen oficialmente las flores, los días más largos, el amor en el aire y, para desgracia de los alérgicos, el polen haciendo de las suyas. Este martes 22 de septiembre, a las 21:05 horas, comenzará oficialmente la primavera en Chile continental, cuando el equinoccio marque el cambio de estación.
¿Y cómo viene la mano este año en la Región de Coquimbo? Más calentita de lo habitual, aunque con una sorpresa bajo la manga: pese a que la temporada de lluvias comienza a quedar atrás, todavía podrían aparecer nuevos eventos de precipitaciones.
Así lo anticipa el Boletín Climático del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), que proyecta para el trimestre septiembre-octubre-noviembre precipitaciones por sobre el rango normal para la época en Chile central, mientras continúa intensificándose la actual fase de El Niño.
Según explica el organismo, el fenómeno coincide con el inicio de la migración hacia el sur del Anticiclón subtropical como parte de su ciclo anual.
“Lo anterior implica que, para la Región de Coquimbo, aún podría haber nuevos eventos de precipitación a pesar del fin de la temporada lluviosa”, señala el informe.
En otras palabras, si ya estaba pensando en jubilar el paraguas hasta el próximo invierno, quizás convenga dejarlo un rato más a mano.
Primavera más calentita
Donde existe bastante menos incertidumbre es a la hora de mirar el termómetro, ya que los modelos globales muestran un alto consenso en que la temperatura promedio del aire estará por sobre el rango normal para la época entre septiembre y noviembre, tanto a lo largo de la costa como hacia el interior de la Región de Coquimbo.
El comportamiento, además, mantiene una tendencia que se ha observado durante todo el año. CEAZA explica que las anomalías positivas de temperatura, especialmente en la costa chilena, continúan relacionadas con la actual fase de El Niño y el debilitamiento del Anticiclón subtropical.
Y aunque este último comienza su habitual desplazamiento hacia el sur y se espera una intensificación de los vientos provenientes de esa dirección a lo largo de la costa, aquello no alcanzaría para cambiar significativamente la anomalía de temperatura promedio proyectada para el trimestre.
Septiembre tendría menos opciones de mojarse
Pero tampoco hay que entusiasmarse demasiado con la lluvia. CEAZA advierte que durante septiembre las probabilidades de precipitaciones son menores, especialmente si se compara el escenario con las condiciones que favorecieron los importantes eventos registrados durante julio.
En ese momento se produjo una combinación que ayudó a mover las piezas de la atmósfera: la presencia de El Niño coincidió con la llamada Oscilación de Madden-Julian (MJO), un fenómeno que influye en la circulación atmosférica y puede favorecer determinadas condiciones meteorológicas.
Esa dupla no tendría el mismo protagonismo durante septiembre.
“La Oscilación de Madden-Julian (MJO) se proyecta como inactiva durante la mayor parte de septiembre, por lo que la variabilidad intraestacional de la circulación atmosférica no influiría en la eventual llegada de nuevos sistemas frontales a la región al menos hasta mediados de septiembre”, explica el Boletín Climático.
Dicho en sencillo: puede volver a llover durante la primavera, pero septiembre no tendría los mismos ingredientes que se juntaron durante julio.


