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Cielos en jaque: Contaminación lumínica amenaza a observatorios en el norte de Chile

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Cielos en jaque: Contaminación lumínica amenaza a observatorios en el norte de Chile

Las condiciones privilegiadas para la observación astronómica de la zona norte de Chile se ven cada vez más en riesgo, ya que al crecimiento urbano de las ciudades cercanas a los observatorios demanda mayor presencia de fuentes de luz artificial.

La contaminación lumínica tiene como manifestación más evidente el aumento del brillo del cielo nocturno, por reflexión y difusión de la luz artificial en los gases y en las partículas del aire urbano, de forma que se disminuye la visibilidad de las estrellas y demás objetos celestes, según advierte la Oficina de protección de la calidad de los cielos del norte de Chile (OPCC).

Ante esta situación, la doctora en Astronomía y decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Serena, Amelia Ramírez, expresó a LUN una preocupación por el aumento de las construcciones con luminarias en las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo. «Si se sigue construyendo sin planificación, nos quedaremos sin lugares de observación científica».

En esta misma línea, la astrónoma sostuvo que “es un deber de patrimonio mundial que estemos alerta a que esta zona sea resguardada. No solo velamos por el conocimiento científico, sino que también por el derecho de observar el cielo».

El doctor en Astronomía y director de la Fundación Cielos de Chile, Guillermo Blanc detalla al citado medio que tanto en los observatorios ópticos como los radiotelescopios son afectados por la contaminación lumínica. «En el caso de los telescopios ópticos, como ocurre por ejemplo en el observatorio Paranal, esta contaminación les afecta ya que estos instrumentos captan la luz visible que podemos ver con nuestros ojos. Es la luz de las luminarias de las ciudades, de las carreteras, de las industrias» explica el investigador del observatorio Las Campanas.

En el caso de los radiotelescopios, como ALMA, Blanc argumentó que la contaminación lumínica les impacta de otra manera. «Un radiotelescopio detecta ondas de radio. Las ondas de radio no son más que luz, pero de una frecuencia que el ojo humano no puede ver. Debido a las comunicaciones, como las antenas de celulares o comunicaciones satelitales, emitimos ondas de radio constantemente para transmitir señales. Estas ondas de radio contaminan las observaciones de los radiotelescopios, igual como la luz de la ciudad contamina las observaciones de los telescopios ópticos».

Por otro lado, el director de la OPCC, Pedro Sanhueza, señaló que “los alumbrados que se instalen en el norte, y ojalá en todo el país, no debieran ser luz azul o esa luz blanca fría. En el norte hay mucha faena industrial de soporte a la minería”. Además, Sanhueza comentó que la luz azul produce efectos acumulativos en la salud humana y en los animales, ya que inhibe la producción de melatonina, hormona que regula los ciclos del sueño.

Las principales fuentes emisora de contaminación lumínica son el alumbrado público y paneles publicitarios digitales. Asimismo, actividades como la construcción o la minería, pueden constituir

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