El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en la Región de Coquimbo. Durante 2025, un total de 87 mujeres fallecieron a causa de esta enfermedad, la cifra más alta registrada en los últimos 21 años, según antecedentes entregados por el Servicio de Salud Coquimbo.
Las estadísticas también revelan que durante ese mismo periodo se diagnosticaron 246 nuevos casos en la región, mientras que la mayor cantidad de fallecimientos se concentró entre mujeres de 50 a 69 años.
Sin embargo, existe otro indicador que preocupa a las autoridades: el 72% de las mujeres que deberían realizarse una mamografía no tiene el examen al día, pese a que constituye una de las principales herramientas para detectar oportunamente la enfermedad.
La situación regional se enmarca en un problema de alcance nacional. Cada año, más de 6 mil mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama en Chile y alrededor de 1.900 fallecen por esta causa. Además, de acuerdo con los antecedentes difundidos por el Servicio de Salud, una de cada ocho mujeres desarrollaría esta enfermedad a lo largo de su vida.
La preocupación por las mamografías pendientes
Uno de los principales desafíos para enfrentar el cáncer de mama es mejorar el acceso y la realización oportuna de exámenes preventivos.
Según cifras preliminares del Servicio de Salud Coquimbo, con corte a julio de 2026, la cobertura regional de mamografías alcanzaba apenas un 29% en el grupo prioritario de mujeres de 50 a 59 años y un 28,8% en el grupo extendido de 50 a 69 años.
Estos porcentajes se encuentran por debajo del 60% de cobertura registrado al cierre de 2025, aunque las cifras corresponden a distintos momentos del año y, por lo tanto, no permiten establecer por sí solas una disminución definitiva de la cobertura anual.
La seremi de Salud de Coquimbo, Karen Irribarra, manifestó su preocupación por este escenario.
“En el Mes del Cáncer de Mama, conversamos sobre cómo prevenirlo y detectarlo a tiempo, lo que es fundamental, porque a nivel regional, el 72% de quienes deben realizarse la mamografía, no la tiene al día, lo que sin duda es preocupante”, sostuvo la autoridad.
La importancia del examen radica en que permite identificar alteraciones mamarias incluso antes de que puedan detectarse mediante la palpación.
Así lo explicó la doctora Karina Hermosilla, jefa de la Unidad de Radiología de RedSalud Elqui, quien señaló que las mamografías pueden anticiparse hasta dos años a la aparición de una lesión palpable.
“Las mamografías son exámenes que salvan vidas”, enfatizó la especialista, destacando que un diagnóstico precoz mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento.
Una enfermedad que también impacta emocionalmente
Detrás de las cifras existen historias de mujeres que deben enfrentar diagnósticos, tratamientos y cambios importantes en su vida cotidiana.
Una de ellas es Karina Gejman, psicóloga clínica que trabaja con pacientes oncológicos y que actualmente se encuentra en quimioterapia tras recibir un diagnóstico de cáncer de mama.
Su experiencia tiene una particularidad: además de acompañar profesionalmente a personas que enfrentan esta enfermedad, hoy también conoce el proceso desde su propia vivencia.
“Soy psicóloga clínica, trabajo con pacientes oncológicos y yo misma me encuentro en quimioterapia, ya que fui diagnosticada con Cáncer de Mama, el que, afortunadamente, pudimos detectar precozmente”, relató.
Su testimonio fue parte del encuentro ciudadano “Conversemos sobre cómo prevenir y diagnosticar a tiempo el Cáncer de Mama”, realizado en La Serena durante octubre, mes dedicado a la concientización sobre esta enfermedad.
La actividad, organizada por el Servicio de Salud Coquimbo y RedSalud Elqui, reunió a especialistas y mujeres de la región para abordar la prevención, los tratamientos, los factores de riesgo y la importancia del acompañamiento emocional.
Para la doctora Dania Acuña, ginecóloga oncóloga de la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva del Servicio de Salud Coquimbo, este tipo de instancias también permite derribar mitos y fortalecer el vínculo entre las comunidades y los equipos sanitarios.
“Nosotras quisimos educar a las mujeres respecto a qué hacer para prevenir y diagnosticar, y también derribar mitos”, explicó.
¿Quiénes pueden acceder a una mamografía?
En Chile, las mujeres beneficiarias de Fonasa de entre 50 y 69 años pueden solicitar una mamografía en su centro de salud correspondiente, sin necesidad de contar previamente con una orden médica.
En el caso de las afiliadas a isapres, deben consultar a su aseguradora para acceder al prestador correspondiente, de acuerdo con las condiciones de cobertura.
Además, la legislación chilena contempla un permiso laboral de medio día al año para que las trabajadoras dependientes puedan realizarse mamografías y otros exámenes preventivos, conforme a los requisitos establecidos por la normativa.
Los especialistas también recomiendan mantener hábitos saludables, realizar actividad física, evitar el tabaquismo, reducir el consumo de alcohol y mantener una alimentación equilibrada. Estas medidas pueden contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad, aunque no reemplazan los controles médicos.
El desafío de detectar antes
El director del Servicio de Salud Coquimbo, Ernesto Jorquera, destacó que enfrentar esta enfermedad requiere fortalecer tanto la información disponible como el apoyo familiar.
“Las campañas son muy necesarias, pero lo más importante es que las personas conversen sobre este cáncer y que sus familias apoyen a las mujeres en el día a día, para que puedan hacerse sus exámenes”, señaló.
En esa línea, la colaboración entre el sistema público y privado permitió que las asistentes de 40 años o más al encuentro desarrollado en La Serena pudieran acceder a mamografías con copago cero en RedSalud Elqui.
Las cifras de mortalidad de 2025 y los bajos niveles de cobertura de exámenes preventivos vuelven a instalar la necesidad de reforzar las estrategias de detección temprana en la Región de Coquimbo.
El desafío sanitario no se limita a aumentar la cantidad de mamografías realizadas, sino también a conseguir que más mujeres accedan oportunamente al diagnóstico y, cuando sea necesario, al tratamiento. Una tarea especialmente relevante en una región que acaba de registrar su mayor número de muertes por cáncer de mama en más de dos décadas.


