La música latina está de luto luego que este jueves 18 se confirmara la muerte, a los 62 años, del cantante dominicano Alex Bueno, una de las voces más reconocidas y carismáticas de la música tropical, quien falleció tras enfrentar durante los últimos nueve meses un cáncer cerebral.
Considerado uno de los artistas más completos de la escena musical dominicana, Bueno construyó una exitosa carrera marcada por éxitos que cruzaron generaciones y fronteras, convirtiéndose en un referente del merengue, la bachata y la salsa romántica.
En ese contexto, en la Región de Coquimbo aún permanece vivo el recuerdo de sus presentaciones durante las Fiestas Patrias de 2019, cuando arribó a la zona para ser parte de dos de las celebraciones más importantes de septiembre, hablamos de la tradicional Pampilla de San Isidro, en Vicuña, y la histórica Pampilla de Coquimbo, considerada la fiesta popular más grande de Chile.
Su presencia generó gran expectación entre los asistentes, quienes llegaron por miles para disfrutar de un repertorio cargado de clásicos. Sobre el escenario, el dominicano desplegó todo su talento y carisma, logrando una conexión inmediata con el público que coreó sus canciones de principio a fin.
Su espectáculo fue catalogado por muchos asistentes como uno de los más destacados y aplaudidos de aquellas celebraciones, congregando a decenas de miles de personas que disfrutaron de una noche marcada por el ritmo, la nostalgia y la energía característica del artista. Cabe mencionar que aquellas presentaciones fueron una especie de revancha para sus seguidores en la región, ya que un año antes, en junio de 2018, el artista había debido suspender un esperado espectáculo en Blumer House, en el Barrio Inglés de Coquimbo, debido a problemas vinculados a la productora encargada del evento, situación que generó la decepción de numerosos fanáticos.
Hoy, tras conocerse su fallecimiento, el recuerdo de aquellas multitudinarias jornadas vuelve a cobrar fuerza entre quienes tuvieron la oportunidad de verlo en vivo. Su paso por la Pampilla de Coquimbo y la Pampilla de San Isidro quedó registrado como uno de los momentos más memorables de las festividades de aquel año, consolidando el cariño que el público chileno siempre le profesó al artista dominicano.


