Faltaron kilómetros y sobraron reclamos: el lado B de la Maratón de La Serena

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Faltaron kilómetros y sobraron reclamos: el lado B de la Maratón de La Serena

La primera Maratón de La Serena tenía todos los ingredientes para sacarse una medalla: cerca de 5 mil corredores, participantes llegados desde distintos rincones de Chile, cuatro categorías y una ciudad que desde temprano salió a las calles para alentar a quienes decidieron partir el domingo corriendo voluntariamente.

La convocatoria fue un éxito. El problema vino cuando algunos miraron el reloj.

Porque mientras la prueba estaba anunciada con distancias de 5K, 10K, 21K y 42K, varios participantes de la media maratón terminaron con una pregunta bastante elemental para una carrera: ¿dónde quedaron los kilómetros que faltaban?

Los reclamos comenzaron a multiplicarse en redes sociales y apuntaron especialmente al circuito de 21K. Corredores aseguraron que sus dispositivos GPS registraron distancias cercanas a los 17,3 y 17,5 kilómetros, bastante lejos de los 21,0975 kilómetros que corresponden a una media maratón.

En otras palabras, para algunos el 21K tuvo algo de “media” maratón, pero por razones distintas a las esperadas.

Una ruta que tomó su propio camino

La distancia no fue el único cuestionamiento. Participantes también reclamaron por sectores con deficiente señalización y desvíos que habrían generado confusión durante la competencia.

Y para una carrera donde la gracia consiste precisamente en seguir una ruta determinada, perderse cuatro kilómetros en el camino no es exactamente un detalle decorativo.

El asunto además tenía un antecedente. Antes de la competencia, la organización había informado que los circuitos de 21K y 42K habían sufrido modificaciones y que no contarían con certificación oficial de distancia.

Pero una cosa es que una ruta no esté certificada y otra es que quienes se inscribieron para correr 21 kilómetros terminaran reportando varios kilómetros menos en sus relojes.

Las críticas también alcanzaron otros aspectos de la producción. En redes sociales hubo participantes que cuestionaron los puntos de hidratación y alimentación, mientras algunos aseguraron haber recibido apenas una fruta durante el trayecto.

A eso se sumaron denuncias sobre vehículos que habrían cruzado sectores del circuito mientras todavía había corredores compitiendo, situación que abrió cuestionamientos respecto de la seguridad vial desplegada durante la jornada.

También aparecieron reclamos por equivocaciones en la entrega de medallas o participantes que aseguraron no haber recibido la correspondiente.

Todo esto después de pagar una inscripción que, dependiendo de la categoría y etapa de venta, osciló entre aproximadamente $20 mil y $37 mil.

La organización reconoció el error

Con las críticas corriendo bastante más rápido que algunos participantes, la organización finalmente salió a responder.

Y esta vez no hubo que sacar la calculadora para interpretar el mensaje.

Durante la jornada cometimos un error en la operación de ruta que provocó una alteración en las distancias de algunos circuitos”, reconoció la organización de Maratón La Serena en una declaración pública.

“Lo lamentamos profundamente. No hay excusas”, agregaron.

Según explicaron, se encuentran revisando junto a su equipo técnico qué ocurrió y dónde estuvo la falla, con el objetivo de adoptar medidas para evitar que vuelva a suceder. También anunciaron una revisión de los registros y tiempos para entregar información definitiva respecto de los resultados.

Y hubo una decisión que terminó por confirmar que aquello de los kilómetros no era simplemente una pelea entre relojes deportivos.

Del 21K nació un 17K

La organización anunció que incorporará una premiación correspondiente a la distancia de 17K generada producto del error.

Sí, 17K.

“Como una forma de reconocer el esfuerzo y compromiso de todos nuestros corredores”, explicaron.

La medida busca entregar una solución deportiva a quienes resultaron afectados, aunque difícilmente borra la frustración de participantes que entrenaron durante meses pensando en completar otra distancia.

La propia organización lo reconoció: “Sabemos que esto no borra la frustración que muchos puedan sentir, pero queremos asumir nuestro error, hacernos responsables y trabajar para recuperar la confianza que ustedes depositaron en nosotros”.

Nos equivocamos, lo asumimos y vamos a mejorar”, añadieron.

Además, habilitaron un canal para que quienes tengan dudas sobre sus tiempos o posiciones puedan solicitar una revisión de cada caso.

Una fiesta multitudinaria con tarea para 2027

Nada de lo ocurrido borra que la primera Maratón de La Serena consiguió una convocatoria que cualquier evento deportivo regional quisiera tener.

Cerca de 5 mil personas participaron de una jornada que llevó corredores y familias a las calles y demostró que existe público suficiente para instalar una competencia de estas características en la Región de Coquimbo.

Precisamente por eso los cuestionamientos pesan más.

Cuando miles de personas pagan una inscripción, entrenan durante meses y llegan preparadas para completar una distancia determinada, aspectos como la medición de los circuitos, señalización, hidratación y seguridad vial dejan de ser detalles de producción: son parte esencial de la carrera.

La organización ya había anunciado su intención de realizar una segunda edición en 2027. Después de este estreno, la vara quedó alta en convocatoria, pero también apareció una larga lista de aspectos por corregir.

Porque La Serena demostró que tiene corredores para una gran maratón.

Para la próxima, eso sí, habrá que procurar que los kilómetros también lleguen todos a la meta.

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