Tras las lluvias, expertos alertan por aumento del riesgo de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en la Región de Coquimbo

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Tras las lluvias, expertos alertan por aumento del riesgo de enfermedades respiratorias y gastrointestinales en la Región de Coquimbo

La emergencia provocada por el intenso sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo comienza a dar paso a una nueva preocupación sanitaria. Mientras gran parte de las comunas continúa enfocada en la reconstrucción y recuperación de los servicios básicos, especialistas advierten que el escenario posterior a las precipitaciones favorece la aparición de enfermedades respiratorias, gastrointestinales e incluso la descompensación de patologías crónicas.

Las prolongadas interrupciones del suministro de agua potable, la presencia de aguas servidas en algunos sectores afectados y la exposición al barro y la humedad generan condiciones propicias para la propagación de enfermedades infecciosas, por lo que las autoridades reforzaron el llamado a extremar las medidas de autocuidado.

El epidemiólogo del Servicio de Salud Coquimbo, Cristian Rodríguez, explicó que uno de los principales riesgos tras este tipo de emergencias corresponde a las enfermedades gastrointestinales.

«En primera instancia, lo que requiere de mayor atención es la posibilidad del aumento de patologías gastrointestinales, por el haber estado mucho tiempo sin acceso al agua potable por los cortes y el hecho de que, en algunos lugares, las aguas servidas invadieron los terrenos, lo que genera condiciones de riesgo frente a la transmisión de ellas», señaló.

En ese contexto, el especialista enfatizó que el lavado frecuente de manos continúa siendo la medida preventiva más efectiva para disminuir los contagios, junto con una adecuada manipulación y conservación de los alimentos, especialmente aquellos que pudieron verse afectados por los cortes de electricidad registrados durante la emergencia.

Mayor circulación de virus respiratorios

A medida que la región retoma sus actividades habituales, también aumenta el contacto entre las personas y, con ello, la circulación de virus respiratorios propios del invierno.

Rodríguez explicó que la suspensión temporal de clases contribuyó a reducir los contagios durante los días más críticos del temporal. Sin embargo, el regreso a la normalidad incrementa nuevamente el riesgo de transmisión.

Si bien las lluvias no provocan directamente enfermedades respiratorias, las bajas temperaturas, la humedad y la permanencia en espacios cerrados favorecen la circulación de virus como la influenza, el Virus Respiratorio Sincicial (VRS), rinovirus, bronquitis y neumonía.

En esa línea, Edward Navarro, kinesiólogo encargado de la Campaña de Invierno del Servicio de Salud Coquimbo, advirtió que actualmente el panorama epidemiológico muestra una mayor circulación de rinovirus, Influenza B, Virus Respiratorio Sincicial e Influenza A.

«Los casos de Influenza van aumentando progresivamente y esperamos que, en las próximas semanas, esta tendencia continúe al alza. Por eso, el llamado es a que las personas se acerquen a los puntos de vacunación y eviten enfermar gravemente», indicó.

Vacunas clave tras la emergencia

Las autoridades sanitarias también reforzaron la importancia de mantener al día los esquemas de inmunización, especialmente entre quienes participaron en labores de limpieza, remoción de escombros, voluntarios, personas damnificadas y habitantes de albergues.

Entre las vacunas recomendadas destacan:

  • Hepatitis A, debido al riesgo asociado al consumo de agua o alimentos contaminados y al contacto con superficies expuestas a aguas servidas.
  • Difteria y Tétanos, especialmente para quienes manipularon escombros, barro, objetos oxidados o sufrieron heridas durante las labores de limpieza.
  • Vacuna meningocócica, orientada principalmente a personas que permanecen en albergues o en condiciones de hacinamiento.

Asimismo, el Servicio de Salud recordó que desde fines de julio la vacunación contra la influenza se encuentra disponible para toda la población en los Centros de Salud Familiar (CESFAM) y en los distintos puntos de vacunación habilitados en la región.

A ello se suma el llamado a mantener actualizadas las vacunas contra el COVID-19, neumococo, dirigida especialmente a personas mayores de 65 años, Virus Respiratorio Sincicial y sarampión.

Con la reconstrucción aún en desarrollo en distintas comunas de la Región de Coquimbo, las autoridades recalcan que la prevención continúa siendo una de las principales herramientas para evitar que la emergencia climática derive también en una emergencia sanitaria.

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