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Pediatra broncopulmonar explica todo lo que debes saber sobre el Virus Respiratorio Sincicial

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Pediatra broncopulmonar explica todo lo que debes saber sobre el Virus Respiratorio Sincicial

Especialista del Hospital de La Serena profundizó en sencillas palabras sobre esta patología que puede provocar un cuadro llamado bronquiolitis en el 40% de los niños menores de 2 años que se infectan. De ellos, entre un 2 a un 5%, va a necesitar ventilación mecánica y hospitalización.

El invierno llegó, la circulación viral ha ido en aumento y con ello, ha vuelto una enfermedad muy frecuente en pequeños, pero que, durante la pandemia, quedó un tanto olvidada. Sin embargo, este año, a diferencia de los dos anteriores, el COVID-19 sigue circulando junto a otros virus estacionales, como el respiratorio sincicial, una patología que afecta especialmente a personas más vulnerables, como niñas y niños menores de 2 años y adultos mayores.

“Este es uno de los virus más frecuentes y este año, estamos volviendo a los brotes epidémicos que teníamos antes de la pandemia. En prescolares y lactantes, es uno de los principales virus en circulación y cuadros derivados de él, como la bronquiolitis o las neumonías virales, son las enfermedades que más estamos viendo en pequeños en los servicios de urgencias y en pacientes hospitalizados pediátricos”, explicó la doctora Arlette Andrade del Hospital de La Serena.

El Virus Respiratorio Sincicial, o también llamado VRS, es precisamente el que presenta mayor circulación en el último tiempo. De hecho, según los datos registrados por el Ministerio de Salud en la semana epidemiológica número 22, el 48,1% de las muestras tomadas resultaron positivas para algún tipo de virus respiratorio y de las casi más de 3 mil analizadas, el 30% corresponde a menores de 1 a 4 años, siendo el VRS el más detectado, con un 46,7% de los casos.

Esta enfermedad puede tener complejas consecuencias en los pequeños y sin duda, genera gran preocupación entre muchos padres y madres. Es por eso, que la doctora Andrade, médica titulada en la Universidad Católica del Norte, quien realizó su subespecialidad en la Pontificia Universidad Católica de Chile y actualmente, es pediatra broncopulmonar del Hospital de La Serena, explica todo lo que usted necesita saber con respecto al Virus Respiratorio Sincicial.

¿Qué es el VRS y cómo se transmite?

Este es un virus común, que, por lo general, provoca síntomas similares al resfriado, pero se ha convertido en la principal causa viral de infecciones como la bronquiolitis y la neumonía, entre niñas y niños pequeños de todo el mundo.

“Se transmite de persona a persona por las gotitas respiratorias, pero también puede sobrevivir hasta 6 u 8 horas en elementos como mesas o juguetes. Por lo tanto, es importante prevenirlo usando mascarilla, para evitar el contacto con secreciones respiratorias, y limpiar las superficies y objetos, si alguien visitó una casa estando enfermito”, indicó la especialista.

Además, destacó que los menores de 2 años son los más afectados por este virus, porque su sistema inmune aún no se encuentra preparado y es primera vez que se enfrentan a él. En los niños mayores de esta edad y en los adultos, también puede darse, con cuadros asintomáticos o como un resfrío común.

Por ello, la pediatra señaló que “las personas pueden no darse cuenta de que lo padecen, visitar a pequeños y contagiarlos. Siempre estamos tan felices que haya un nuevo integrante en la familia, cuando hay un recién nacido, y lo queremos ir a conocer, pero es importante que los primeros meses el bebé ojalá esté sólo con su familia nuclear, los papitos o los hermanitos y no visitarlos de manera innecesaria, especialmente en esta época que hay tanta circulación viral. Quizás yo no puedo tener ningún síntoma, pero sí provocarle un cuadro grave a un bebé menor de 2 años”.

Al respecto, la especialista recomendó que las mujeres que estén con lactancia materna y presenten síntomas de resfrío, “ojalá dar pecho con mascarilla, porque el VRS y otros virus respiratorios se transmiten por las secreciones naso bucales, no así por la leche y, además, ésta va a darles defensas”.

En tanto, si los hermanos de un niño o niña menor de 2 años están resfriados, aconsejó “tratar de que no se acerquen a los más pequeños. No compartir servicios y si la mamá o el papá atienden al que está enfermito, deben lavarse las manos antes de volver con el más pequeño. Aunque ha sido difícil para muchas familias, las vacaciones de invierno actuales son una oportunidad para disminuir la sobrecarga asistencial y la exposición de los niños a este virus y otros”.

¿Cuáles son las señales de alerta y cuándo consultar?

Según informó la pediatra broncopulmonar, las señales de alerta para este virus son casi siempre las mismas: aumento del trabajo respiratorio, fiebre de más de 3 días, cianosis o coloración azulada en los labios o en la carita, que los pequeños usen la musculatura accesoria del cuello para respirar, que se les hundan las costillitas y en los lactantes, “pasa más que se levantan las alas de la nariz al respirar, dejan de alimentarse o recibir líquidos y hacen pausas o apneas respiratorias por más de 20 segundos. Si esto sucede, tienen que consultar inmediatamente”.

Asimismo, profundizó explicando que “puede haber un rechazo alimentario incluso de los líquidos, o sea no recibe leche o pecho” y que existen otros síntomas como “compromiso de conciencia, que puede ser somnolencia, que no despierta muy bien, o también mucha irritabilidad, que no es habitual en su hijo”. Por otro lado, en los más grandes, “podría ser una fiebre que dura un poquito más de 3 días. Al cuarto, es mejor consultar porque allí uno podría pensar que hay una sobreinfección bacteriana y sería importante hacer algún examen”.

Los cuadros más graves de VRS tienden a desarrollarse en menores de 2 años, pero también este virus puede darse en niños y niñas mayores, especialmente si presentan otras enfermedades, como cardiopatías congénitas, o son pacientes que tienen el sistema inmune deprimido o que padecen patologías pulmonares crónicas. Según explicó la pediatra, es importante tener en consideración que “a cualquier edad de los niños, si respiran rapidito y con esfuerzo respiratorio, siempre es importante consultar, tengan la edad que tengan”.

¿Cómo puedo ver si mi hijo o hija respira con dificultad?

La pediatra broncopulmonar del Hospital de La Serena lo graficó en simples pasos, indicando que “es fácil medir la frecuencia respiratoria. Ojalá pueda desvestir en la parte superior a los niños y con el cronómetro del celular, evaluar un minuto y contar los movimientos del tórax. En los menores de 3 meses, cuando respiran más de 60 veces por minuto y los lactantes mayores, más de 50, o los prescolares, más de 40 veces, uno ya puede estar pensando que hay una complicación respiratoria y sería importante consultar, más aún si esto se asocia a un ruido extraño, como un pitito, u otros signos de alarma”.

Del mismo modo, es importante tener en cuenta que los niños más pequeños, tienen una respiración irregular, “no son como los adultos, que respiramos de 15 a 20 veces por minuto, muy pausada y tranquilamente, los niños, en general, pueden respirar rápido, paran por menos 10 segundos, y luego, vuelven a respirar rapidito y eso, es totalmente normal, especialmente en los menores de 1 año. Entonces, yo insto a los papás a que cuando su hijo esté sano, vean cómo respira y se le mueve el tórax, porque hay algunos pacientes un poco más flaquitos o prematuros, donde uno puede ver que se le hunden las costillitas, pero eso no significa que tenga dificultad respiratoria”.

¿Dónde consultar?

Si su hija o hijo presenta algunos de estos síntomas, acudan a su SAPU, SAR o servicio de urgencia hospitalario más cercano. Además, puede recibir orientación de profesionales del área llamando a Salud Responde, al 600 360 7777.

“Ojalá tratar de consultar en los SAPU o en los SAR, en estos últimos incluso se pueden tomar algunos exámenes, de ser necesario, y se puede dar tratamiento adecuado o derivar al hospital. El llamado también es a no dejar de consultar, porque si no pueden llegar muy tarde, cuando el paciente está grave, por lo tanto, es importante estar pendientes y conocer a nuestros hijos, saber cómo están respirando, viendo si les está costando o no, evaluar si están muy irritables y esto no es habitual en ellos, o que están muy somnolientos y presentan los signos de alarma ya explicados”, subrayó la doctora.

¿Cómo prevenir el Virus Respiratorio Sincicial?

Tanto las madres, como los padres y cuidadores, no deben olvidar que las medidas preventivas para esta enfermedad son las mismas que para todos los virus respiratorios, es decir, lavar frecuentemente sus manos, cubrirse con el antebrazo al estornudar o toser, ventilar los hogares y utilizar mascarilla.

“Ventilar las habitaciones, ojalá media hora todos los días y obviamente, sin los niños allí para que no se nos enfríen y evitar visitar a niños recién nacidos o lactantes menores, aunque estemos asintomáticos, porque realmente los adultos no sabemos si estamos portando los virus y la circulación viral es muy alta, entonces es probable que estemos con algún tipo de virus respiratorio y no necesariamente lo sepamos y estemos con síntomas”, detalló la doctora Andrade.

Resulta relevante recordar que aún no existe vacuna para el VRS y es por ello, que las autoridades de salud indican que hoy cobra aún más importancia vacunarse contra el Coronavirus, para evitar la coexistencia simultánea con otras enfermedades.

¿Cuáles son las principales complicaciones más frecuentes?

Existen dos cuadros más graves del Virus Respiratorio Sincicial, “uno es la bronquiolitis, que es el primer cuadro bronquial obstructivo que se puede presentar y parte en unos 2 a 4 días, con síntomas respiratorios altos, como coriza, moquito y va progresando con tos, dificultad respiratoria, un pitito en el pecho o ruiditos que se escuchan en el examen físico, rechazo alimentario, que se hundan las costillitas y puede haber fiebre. Esto es especialmente grave en los menores de 3 meses, pero puede presentarse hasta los 2 años, especialmente ahora, ya que en los últimos años hubo menos circulación y los menores se están recién enfrentando por primera vez al VRS y otros virus”, recalcó la médica.

Otro cuadro importante puede ser la neumonía, de hecho, dentro de los lactantes y prescolares, las primeras causas de esta infección son virales y de ellos, uno de los principales es el VRS y por lo mismo, “los antibióticos no es algo que se recomiende ni que se use de entrada en todos estos pacientes. Si es un bebé que está con lactancia materna, hay que seguir alimentándolo así, no forzarlo a comer porque eso puede provocarle vómitos y si rechaza los sólidos, pero sigue con lactancia, continuar con eso. Hacer las alimentaciones un poquito más fraccionadas para que no se atore y en los más chiquititos, puede servir hacer un aseo nasal antes de alimentarlo”, finalizó Andrade.

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