En el verano de 2017, Jesse & Joy aterrizó por primera vez en la Región de Coquimbo con una década de éxitos bajo el brazo y canciones que ya eran parte del repertorio obligado de enamorados y despechados. Nueve años después, y en medio del anuncio de una pausa del dúo, aquella visita vuelve a la memoria.
Fue el 6 de febrero de 2017 cuando los hermanos mexicanos subieron al escenario de Enjoy Coquimbo con su gira “Un Besito Más”. En pleno mes del amor y atravesando uno de los mejores momentos de su carrera, la dupla llegó con un repertorio cargado de romanticismo, desamor y varios éxitos que el público conocía de memoria.
“Chocolate”, “Llegaste tú” y “Corre” fueron parte de una velada cargada al romanticismo. Pero hubo una canción que se llevó buena parte de los pulmones del público: “¡Dueles!”, uno de los mayores éxitos del dúo y que fue cantado con fuerza por los asistentes.
Su primera vez en Coquimbo
La presentación había generado expectación precisamente porque se trataba del debut de Jesse & Joy en la región. Las entradas partían en los $35 mil y el espectáculo comenzó a las 21:00 horas en el Enjoy Coquimbo.
Además, los mexicanos llegaban con motivos para celebrar. Su disco “Un Besito Más” había ganado el Latin Grammy a Mejor Álbum Vocal Pop Contemporáneo y estaba nominado a Mejor Álbum Pop Latino en los Grammy Awards 2017.

Nueve años después, la historia es otra
Hoy aquella presentación toma un significado distinto, pues a más de nueve años de su paso por Coquimbo, Jesse & Joy están nuevamente en Chile para presentarse este martes 29 de septiembre en el Santander Arena de Santiago, como parte de su “Despecho Tour”.
El concierto llega en un momento especial para sus seguidores. Jesse Huerta anunció recientemente que se alejará temporalmente del dúo después de más de dos décadas de carrera junto a su hermana.
Una noticia que inevitablemente trae recuerdos para quienes estuvieron aquella noche de verano de 2017 en Coquimbo, porque pueden pasar nueve años, cambiar las giras y comenzar nuevas etapas, pero basta escuchar “¡Corre, corre, corre, corazón!” para volver a ese concierto.


