La geografía de la Región de Coquimbo impone distancias y realidades muy distintas. Desde localidades cordilleranas hasta establecimientos emplazados cerca de la costa, el acceso a experiencias científicas y tecnológicas no siempre ocurre bajo las mismas condiciones. Es precisamente en ese escenario donde el Programa Explora ha buscado instalarse durante las últimas décadas.
La iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación cumple 31 años desde su creación en 1995, consolidando un trabajo que apunta a acercar la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación (CTCI) a niños, niñas y adolescentes.
En la Región de Coquimbo, sin embargo, el aniversario tiene un componente especialmente territorial, ya que a través del Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Coquimbo, las iniciativas se despliegan en las tres provincias, buscando que la ubicación geográfica o las condiciones de vulnerabilidad de una comunidad educativa no sean una barrera para acceder al conocimiento científico.
Desde 2023, el PAR regional es ejecutado por el Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (CAZALAC), con financiamiento del Ministerio de Ciencia.
Ciencia más allá de los grandes centros urbanos
Uno de los principales desafíos del programa en la región está precisamente fuera de las zonas urbanas. Según cifras entregadas por la dirección del PAR Explora Coquimbo, actualmente trabajan con el 18% de los establecimientos educacionales con altos índices de vulnerabilidad y, dentro de ese grupo, un 43% corresponde al ámbito rural.
El dato adquiere relevancia en una región extensa y marcada por la dispersión territorial de numerosas comunidades educativas. “Explora está celebrando su aniversario número 31, no quisimos quedar ausentes. En la región trabajamos con el 18% de los establecimientos educacionales con altos índices de vulnerabilidad y de ellos el 43% es del ámbito rural”, explicó Christopher Concha Pujado, director del PAR Explora Coquimbo.
El despliegue considera establecimientos de Elqui, Limarí y Choapa y contempla distintas herramientas destinadas a cubrir etapas educativas que van desde las primeras edades hasta la enseñanza media. Entre ellas se encuentran el Programa de Investigación e Innovación Escolar (IIE), el Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE), el Campamento Explora VA! y las Comunidades de Aprendizaje en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
De acuerdo con Concha, estos instrumentos permiten “llevar educación en CTCI a los estudiantes, tanto de primeras edades como de educación básica y educación media”.
Una región que también se piensa desde la ciencia
El trabajo cobra una dimensión particular en Coquimbo, una zona donde buena parte de los principales desafíos y oportunidades de desarrollo están estrechamente vinculados con la ciencia y el conocimiento, desde la disponibilidad de recursos hídricos y los efectos del cambio climático hasta la astronomía, la biodiversidad, la minería y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Por ello, acercar tempranamente estas materias a las comunidades educativas no solo busca despertar vocaciones científicas. El objetivo también apunta a entregar herramientas para observar el entorno, formular preguntas, buscar evidencia y desarrollar pensamiento crítico.
El particular modelo de Coquimbo
La experiencia regional presenta además una característica que la diferencia del resto del país, pues Coquimbo es actualmente la única región donde el PAR Explora es ejecutado por un centro que no se encuentra alojado en una institución de educación superior.
Desde 2023 esa responsabilidad recae en CAZALAC, organismo especializado en temáticas vinculadas a los recursos hídricos y las zonas áridas y semiáridas. Para la dirección regional del programa, asumir esta labor también ha significado enfrentar las particularidades geográficas de un territorio que se extiende desde la cordillera de Los Andes hasta el océano Pacífico y que cuenta con comunidades educativas emplazadas en sectores rurales y localidades alejadas de las principales ciudades.
“Ha sido un gran desafío poder llevar a cabo un proyecto como este en una región tan amplia y con una geografía tan diversa como la nuestra desde CAZALAC”, sostuvo Concha.
31 años mirando hacia las nuevas generaciones
Explora nació en 1995 con el propósito de promover la socialización del conocimiento científico y tecnológico. Tres décadas después, su desafío no se limita únicamente a acercar experimentos o actividades científicas a las salas de clases, sino también a contribuir a que las nuevas generaciones desarrollen capacidades para comprender y cuestionar el mundo que las rodea.
En la Región de Coquimbo, esa misión adquiere un sentido adicional: descentralizar las oportunidades dentro de una región que, a su vez, enfrenta sus propias brechas territoriales.
Por eso, detrás de los 31 años de Explora también aparece una tarea que sigue abierta: conseguir que la ciencia llegue no solo a quienes están cerca de universidades, centros de investigación o grandes ciudades, sino también a estudiantes de escuelas rurales y comunidades alejadas.
Desde la Seremi de Ciencia señalaron que el trabajo continuará junto al PAR Explora y los distintos actores del ecosistema regional de CTCI, con el objetivo de ampliar las oportunidades de aprendizaje, despertar la curiosidad y fortalecer el pensamiento crítico.
Una tarea que, en una región tan extensa y diversa como Coquimbo, implica que el conocimiento sea capaz de recorrer todo el territorio: de cordillera a mar.


