La emergencia provocada por el sistema frontal en la Región de Coquimbo sigue profundizándose y ahora suma una de sus consecuencias más críticas: la prolongada interrupción del suministro de agua potable para miles de familias, quienes enfrentan varios días sin un servicio esencial y con escasas certezas sobre cuándo volverá a la normalidad.
Aguas del Valle informó este martes que la reposición del suministro en La Serena, Coquimbo y Ovalle podría concretarse recién entre el sábado y el domingo, extendiendo una crisis que mantiene a la población dependiendo de estanques y camiones aljibe en medio de una emergencia climática sin precedentes.
La empresa explicó que las intensas lluvias provocaron graves daños en plantas de producción, canales de distribución e infraestructura clave para el tratamiento y transporte del agua potable, situación que mantiene desplegados equipos técnicos en distintos puntos de la región.
Sin embargo, el anuncio fue recibido con preocupación por los habitantes de las comunas afectadas, quienes durante los últimos días han denunciado largas esperas en los puntos de abastecimiento, estanques vacíos y dificultades para acceder a un recurso indispensable para cocinar, asearse o mantener condiciones sanitarias básicas.
La propia sanitaria reconoció que el sistema de producción de agua potable actualmente solo logra abastecer aproximadamente al 30% de la población, reflejando la magnitud del daño que dejó el temporal y la enorme brecha entre la demanda existente y la capacidad operativa disponible.
Consultados por las críticas debido a la falta de agua en los estanques de abastecimiento, desde Aguas del Valle respondieron que mantenerlos permanentemente llenos resulta prácticamente imposible en las actuales condiciones.
«Esperamos que la gente pueda esperar menos. Es prácticamente imposible que los estanques estén llenos constantemente. Solamente la ruta de un camión para ir al lugar de abastecimiento y volver son casi tres horas. Entendemos la impotencia, pero estamos en una situación de emergencia», señalaron durante un punto de prensa.
Mientras tanto, la molestia ciudadana continúa aumentando. En paralelo a la crisis del suministro, usuarios advirtieron que la empresa restringió la interacción en sus redes sociales, luego de que Aguas del Valle deshabilitara los comentarios en su cuenta de Instagram, en medio de numerosas consultas y reclamos por la falta de información y la demora en la reposición del servicio.
La emergencia no se limita a las principales ciudades de la región. Andacollo permanece sin servicio de agua potable, mientras que diversas localidades rurales también enfrentan interrupciones producto de los daños sufridos por los sistemas de Servicios Sanitarios Rurales (SSR) y antiguos APR, ampliando una crisis que alcanza tanto a zonas urbanas como rurales.
Con la reposición proyectada recién para el fin de semana, miles de familias deberán enfrentar varios días más dependiendo de soluciones de emergencia. La situación mantiene en alerta a las autoridades y vuelve a instalar el debate sobre la resiliencia de la infraestructura sanitaria frente a eventos climáticos extremos, cuya frecuencia e intensidad han ido aumentando en los últimos años.
Mientras los trabajos continúan, la principal demanda de las comunidades sigue siendo la misma: acceso oportuno a agua potable, mayor información sobre los tiempos de recuperación y un abastecimiento de emergencia capaz de responder a una crisis que, para muchos, ya dejó de ser solo una consecuencia del temporal para convertirse en una emergencia sanitaria.


