El Presidente de la República, José Antonio Kast, anunció este lunes la declaración de Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco, en la Región de Atacama, debido a los efectos que ha dejado el sistema frontal que afecta al Norte Chico.
El anuncio fue realizado en el Palacio de La Moneda, previo al inicio de un nuevo Consejo de Gabinete, donde el Mandatario explicó que la determinación fue adoptada tras monitorear la evolución de la emergencia y evaluar los antecedentes técnicos recopilados durante los últimos días.
La decisión representa un cambio en la postura que había mantenido el Ejecutivo hasta la noche del domingo. En ese momento, el Gobierno había señalado que, pese a la magnitud de la emergencia, era necesario cuantificar primero los efectos del sistema frontal antes de resolver si correspondía decretar un Estado de Catástrofe, postura que generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos que solicitaban adoptar la medida con mayor rapidez.
¿Qué implica el Estado de Catástrofe?
El Estado de Catástrofe es uno de los cuatro estados de excepción constitucional contemplados en la legislación chilena, junto con los estados de Asamblea, Sitio y Emergencia.
La Constitución establece que esta medida puede ser decretada por el Presidente de la República cuando exista una calamidad pública, ya sea de origen natural o humano, cuya magnitud provoque un grave impacto en el normal desarrollo de la vida social y económica de una zona determinada.
Con su entrada en vigencia, el Presidente designa a un jefe de la Defensa Nacional para el territorio afectado, autoridad que asume la coordinación de las medidas destinadas a restablecer la normalidad y que puede recibir atribuciones adicionales delegadas por el Mandatario.
Entre las facultades contempladas por la normativa se encuentran restringir las libertades de locomoción y reunión, disponer requisiciones de bienes, establecer limitaciones al ejercicio del derecho de propiedad y adoptar las medidas administrativas extraordinarias que resulten necesarias para enfrentar la emergencia y acelerar la recuperación de las zonas afectadas.


