Validar emociones, reinstalar horarios y evitar la presión excesiva por las notas son algunas de las recomendaciones de la psicóloga Catalina Sepúlveda para enfrentar el inicio del año escolar.
Con el cierre de la primera semana de marzo, muchas familias comienzan a sentir el impacto real del regreso a clases. Nuevas rutinas, horarios más exigentes y la adaptación al colegio marcan estos primeros días del año escolar, un proceso que, según especialistas, también implica importantes cambios emocionales para los niños y niñas.
“El regreso al colegio es un proceso de reorganización mental, emocional y funcional”, explica la psicóloga clínica Catalina Sepúlveda, creadora del sitio especializado psicologiacompartida.com. “Implica pasar de la libertad del verano a un sistema de alta exigencia”.
La especialista advierte que la adaptación no ocurre de inmediato. “El cerebro necesita entre dos y cuatro semanas para estabilizarse en una nueva rutina. El éxito de marzo no está en la ausencia de ansiedad o cansancio, sino en la capacidad de la familia para transitar este proceso de forma gradual y compasiva”, señala.
Validar lo que sienten
Durante las primeras semanas es común que aparezcan nerviosismo, temor o incluso resistencia a volver al colegio. Según Sepúlveda, la clave está en validar esas emociones.
“Muchos niños sienten ansiedad o miedo, y cuando un adulto minimiza esas emociones ellos se sienten incomprendidos”, indica. En cambio, recomienda abrir espacios de conversación simples pero constantes. “Tomarse diez minutos sin pantallas antes de dormir o en la mesa puede marcar una gran diferencia”.
La psicóloga agrega que el bienestar emocional impacta directamente en la capacidad de aprender. “Un niño que se siente contenido tiene un cerebro mucho más disponible para el aprendizaje que uno que está en modo supervivencia por miedo o ansiedad”.
Despedidas breves y seguras
En los más pequeños, el inicio del año escolar suele ir acompañado de ansiedad por separación. En esos casos, la especialista sugiere evitar despedidas largas.
“No es recomendable prolongar la despedida. Lo mejor es que sea breve, clara y segura, porque cuando el adulto transmite calma, el niño recibe el mensaje de que el colegio es un lugar seguro”, manifiesta.
Crear pequeños rituales, como un abrazo especial o una frase repetida cada mañana, también puede ayudar a generar seguridad.
Rutinas que reducen el estrés
Otro desafío importante del regreso a clases es reinstalar hábitos que durante el verano se flexibilizan. “Las rutinas dan seguridad y previsibilidad, lo que disminuye el estrés”, afirma Sepúlveda. Entre las medidas más útiles menciona establecer horarios de sueño, preparar la mochila la noche anterior y mantener un horario visible para tareas y estudio.
Menos presión por las notas
La especialista también llama a revisar cómo los adultos abordan el rendimiento escolar. “Si solo preguntamos ‘¿qué nota te sacaste?’, el niño puede sentir que su valor depende de su rendimiento”, advierte. En cambio, propone preguntar qué aprendieron o qué les resultó más difícil durante el día.
“Las habilidades no son algo fijo, se desarrollan con práctica. Los niños necesitan sentir que pueden equivocarse y volver a intentarlo”, comenta.
Pantallas y tiempo libre
Sobre el uso de tecnología, Sepúlveda sostiene que el desafío no es eliminarla, sino aprender a gestionarla. “Los niños son nativos digitales. La tecnología no es un enemigo, es una competencia que deben aprender a liderar”, expone.
La recomendación es establecer acuerdos familiares, como evitar pantallas antes de dormir o mantener momentos libres de dispositivos, por ejemplo, durante las comidas.
También enfatiza la importancia del tiempo libre. “El cerebro que solo estudia se agota. El juego libre y la actividad física ayudan a procesar la información y reducir el estrés”.
Una oportunidad para fortalecer el vínculo
Para la especialista, el inicio del año escolar puede transformarse en una instancia para fortalecer la relación entre padres e hijos.
“Los niños no necesitan padres perfectos, necesitan adultos emocionalmente disponibles”, concluye.


