Cada septiembre, la Pampilla de Coquimbo se convierte en el corazón de las celebraciones patrias del norte chico. Miles de familias llegan hasta los cerros costeros para levantar carpas, disfrutar de la música en vivo y reencontrarse con la chilenidad más popular. Pero esta fiesta no solo ha sido escenario de fondas y cuecas, también ha dado lugar a episodios que, con el tiempo, se han vuelto parte del anecdotario nacional y en #EsHoy quisimos recordar algunos.
Luli y su carpa
Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2011, cuando Nicole Moreno, más conocida como “Luli”, fue coronada Reina de la Pampilla con el 66% de los votos, cerca de 17 mil sufragios. Su promesa de campaña fue acampar junto al público, como cualquier asistente más. Y lo cumplió.
Aunque soñaba con una carpa completamente rosada —su sello personal—, no logró encontrar una de ese color. En un intento por mantener su estilo, trató de pintarla con spray, sin éxito. Finalmente, instaló su tienda en el recinto (por recomendación de Carabineros, no pudo hacerlo en los cerros, como era su intención) y durmió enfundada en un pijama rosado, fiel a su imagen. Su gesto fue ampliamente cubierto por la prensa farandulera de la época, consolidando su reinado en el corazón de los coquimbanos.
Camiroaga en la Pampilla
Mucho antes de convertirse en ícono de la televisión chilena, Felipe Camiroaga se subió al escenario de la Pampilla de Coquimbo en 1992. Ese año, con los canales de televisión empezando a poner los ojos en esta masiva celebración, el “Halcón de Chicureo” animó una jornada cargada de música popular, con presentaciones de La Sonora de Tommy Rey, el Ballet Folclórico de Chile (BAFOCHI), Los Indolatinos y el humor de Claudio Reyes.
La presencia de Camiroaga marcó un antes y un después en la visibilidad mediática de la Pampilla, y aún hoy se recuerda su paso como uno de los momentos estelares de la década.
La Pampilla solidaria tras el terremoto del 2015
En 2015, un terremoto de magnitud 8,4 y posterior tsunami golpearon con fuerza la Región de Coquimbo. Frente a la catástrofe, la Municipalidad decidió transformar la tradicional celebración en una instancia de solidaridad. Se suspendió el cobro de entrada al recinto, se redujo la programación artística y se hizo un llamado a la ciudadanía a colaborar con ayuda humanitaria.
El público respondió con generosidad: se reunieron cerca de 70 toneladas de artículos de primera necesidad y más de 15 millones de pesos en efectivo. La jornada del 20 de septiembre fue encabezada por Ana Gabriel, quien cantó ante unas 70 mil personas. Antes de su presentación, 31 Minutos y Chancho en Piedra animaron la tarde, en un ambiente cargado de emoción y resiliencia.
Las veces que el silencio ganó
Pese a su fama de incombustible, la Pampilla ha sido suspendida en cinco ocasiones a lo largo de su historia. La primera fue en 1973, tras el golpe cívico-militar, cuando el país se encontraba bajo estado de sitio. Más de 40 años después, en 2015, la tragedia del terremoto obligó nuevamente a suspender el espectáculo central, aunque se mantuvo el espíritu con la versión solidaria.
Las ediciones de 2020 y 2021 también fueron canceladas, esta vez por la pandemia de COVID-19. En 2022, una combinación de razones sanitarias y problemas presupuestarios impidieron el regreso de la fiesta. Solo en 2023 la Pampilla volvió a retomar su esplendor, marcando un esperado reencuentro con la tradición.


