La Región de Coquimbo podría tener una presencia inédita en la próxima carrera por los premios Oscar. Dos películas vinculadas estrechamente con el territorio forman parte de las 11 producciones que buscan convertirse en la representante oficial de Chile ante la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para su edición 2027.
Se trata de “Mil Pedazos”, largometraje rodado principalmente en Vicuña y distintos sectores del Valle del Elqui, e “Il Cileno”, coproducción internacional que escogió Andacollo para desarrollar parte de su filmación.
Las dos cintas fueron dirigidas por el cineasta chileno Sergio Castro San Martín y cuentan con participación regional en su producción. En particular, Latente Films, productora con 18 años de trayectoria desarrollando proyectos desde la Región de Coquimbo, está detrás de “Mil Pedazos” y apoyó la realización de “Il Cileno” en la zona.
El proceso contempla actualmente 11 películas en competencia y solo una será escogida para representar oficialmente al país. Para las producciones ligadas a Coquimbo, la nominación abre además la posibilidad de proyectar internacionalmente los paisajes y localidades que sirvieron como escenario para ambas historias.
“Mil Pedazos”: el Valle del Elqui como escenario del duelo
Filmada principalmente en Vicuña y el Valle del Elqui, “Mil Pedazos” es un drama dirigido por Sergio Castro San Martín que aborda el duelo, la pérdida y la fragilidad de los vínculos familiares.
La historia sigue a una familia que emprende un viaje hacia el norte con el propósito de acampar en el lugar donde nació una de sus hijas. Lo que inicialmente aparece como una travesía íntima se convierte progresivamente en un recorrido marcado por el dolor y la necesidad de reconstruirse después de una pérdida.
El largometraje es protagonizado por Daniel Muñoz, Paola Giannini, Francisco Pérez-Bannen y Emilia Rodríguez, esta última en su debut cinematográfico.
La producción se levantó mediante un esquema de coproducción internacional que reunió a Latente Films con Bikini Films y Panes Contenidos, de Argentina, además de las españolas Amore Cine, Maluta Films e Inaudita.
Buena parte de las grabaciones se concentró en Vicuña, utilizando la geografía del Valle del Elqui como un componente central de la propuesta visual de la película. El trabajo también buscó involucrar al territorio y a personas de la zona en el proceso de realización.
“Es necesario que cualquier expresión artística tenga la personalidad del lugar. Si contamos una historia de aquí, es importante hacerlo con gente de acá. Eso amplía la industria, genera trabajo y aporta al desarrollo de las localidades”, señaló Daniel Muñoz respecto de la experiencia de filmar en la región.
“Il Cileno”: Andacollo recrea la pequeña minería de los años 70
La segunda producción ligada a la Región de Coquimbo es “Il Cileno”, una coproducción entre Italia, Suiza y Chile que realizó durante tres días parte de su etapa final de rodaje en Andacollo.
La elección de la comuna minera estuvo directamente relacionada con la historia que aborda la cinta. La película está inspirada en Aldo Orlando Marín Piñones, joven chileno que salió del país durante la década de 1970 y posteriormente se radicó en Italia, donde se vinculó con el grupo Azione Rivoluzionaria.
En la ficción, Marín utiliza los conocimientos adquiridos en los pirquenes del norte de Chile para fabricar artefactos explosivos en Italia. El personaje es interpretado por Camilo Arancibia, mientras que el reparto incluye a Sara Serraiocco, Lorenzo Richelmy, Gaetano Bruno, Andrew Bargsted y Sara Becker.
“Hemos elegido Andacollo porque esta comuna es una de las que aún mantiene las tradiciones como la pequeña minería. La película nos habla cómo la pequeña minería empieza a morir cuando se inicia el año 1976 la desnacionalización del cobre”, explicó el director y guionista.
La producción también incorporó extras andacollinos y contó con apoyo de la Municipalidad de Andacollo, a través de su Departamento de Cultura y Turismo, para labores logísticas, cierres de calles y búsqueda de participantes locales.
La historia real detrás de “Il Cileno”
Aunque la película desarrolla una historia de ficción, Aldo Orlando Marín Piñones fue una persona real. Su trayectoria ha sido investigada, entre otras fuentes, en el libro Aldo Marín, carne de cañón, de Juan Cristóbal Guarello.
Nacido en el norte de Chile en 1953, Marín fue detenido tras el golpe de Estado de 1973 y estuvo recluido en el Estadio Nacional. Posteriormente salió del país, pasando por México y Cuba antes de llegar a Italia.
Allí terminó vinculado a Azione Rivoluzionaria, organización anarquista activa durante los llamados “años de plomo” italianos. Marín murió en Turín en 1977, a los 24 años, luego de la explosión accidental de un artefacto que transportaba junto a otro integrante del grupo y que, según distintas reconstrucciones del caso, habría tenido como eventual objetivo instalaciones vinculadas al diario La Stampa.
Su historia sirve como punto de partida para una película que conecta la convulsionada realidad política de Chile durante los años 70 con los movimientos radicales que surgieron en Europa durante ese mismo periodo.


