La posibilidad de que vuelva la lluvia a la Región de Coquimbo este invierno todavía es incierta. Según el último boletín climático del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), el El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) se encuentra actualmente en fase neutra, aunque los modelos climáticos proyectan una posible transición hacia El Niño hacia fines del invierno.
Este fenómeno suele aumentar la probabilidad de precipitaciones en la zona central de Chile. Sin embargo, los especialistas advierten que a esta altura del año las proyecciones climáticas presentan alta incertidumbre, por lo que aún no es posible anticipar si el invierno será lluvioso.
De todas maneras, un eventual escenario con El Niño aumenta las probabilidades de no tener un año tan seco, aunque no garantiza precipitaciones abundantes.
En el corto plazo, las condiciones atmosféricas siguen asociadas a tiempo mayormente seco, aunque no se descarta la llegada de algún sistema frontal durante la segunda mitad del mes si cambian las condiciones del tiempo.
Por ahora, el pronóstico sigue abierto: la región podría tener un invierno algo más favorable en lluvias, pero todavía es demasiado temprano para confirmarlo.
Embalses en niveles críticos
La situación se agrava al mirar los embalses. En toda la región, el agua almacenada llega solo al 14% de la capacidad total.
La condición más delicada se vive en la cuenca del Limarí, donde el almacenamiento alcanza apenas 9%. El embalse La Paloma, el más grande de la zona, acumula solo 7% de su capacidad.
En el valle de Elqui, los embalses presentan mejores números, aunque igualmente bajos: 17% de llenado promedio. Allí, La Laguna registra 29%, mientras que Puclaro llega a 14%.
La excepción está en el Choapa, donde la situación es más favorable. En esa cuenca los embalses mantienen 71% de su capacidad, muy por sobre el resto de la región.

