Twerkquake Squad: la crew de la Región de Coquimbo que busca resignificar el twerk

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Twerkquake Squad: la crew de la Región de Coquimbo que busca resignificar el twerk

Lo que comenzó como una simple respuesta a la falta de espacios para bailar en La Serena hoy es una comunidad marcada por disciplina, compañerismo y empoderamiento femenino. Así nació Twerkquake Squad, la agrupación liderada por la docente y coreógrafa Marcela Pizarro, que busca cambiar la mirada sobre el twerk en regiones.

Tras formarse en Santiago en estilos como el twerk y el dancehall, Marcela llegó a la Región de Coquimbo y se encontró con un escenario limitado. “Había muy pocos lugares donde aprender, así que decidí crear clases”, cuenta a #EsHoy.

Al inicio eran espacios recreativos para moverse y pasarlo bien. Pero con el tiempo, el grupo empezó a evolucionar. “Había personas que querían ir más allá, mejorar en serio”, explica. Así surgió la idea de combinar disfrute con exigencia y dar el salto a una crew de competencia, pero “sin dejar de lado a quienes solo van a recrearse”, advierte.

El objetivo es claro: tomarse el twerk con disciplina y demostrar que es una danza completa. “Queremos competir y ganar. Eso implica trabajo constante”, dice Pizarro.

Los entrenamientos son intensos, pero el ambiente marca la diferencia. “Hay mucho apoyo. Podemos estar agotadas, pero siempre hay contención y compañerismo”, agrega.

Rompiendo el prejuicio

Para Marcela, el twerk también tiene una dimensión que va más allá del baile. “Aquí el foco no es cómo te ves, sino cómo bailas. El cuerpo es el instrumento que te permite bailar y pasarla bien, no un impedimento”, afirma. 

Incluso aspectos que suelen ser criticados tienen una explicación técnica. 

El uso de poca ropa, por ejemplo, permite visualizar mejor los movimientos de cadera y vibración. “Pero nunca es obligación. La comodidad personal es fundamental. Nunca se discrimina a alguien por no querer mostrar su cuerpo; los trajes de competencia se adaptan a cada participante, respetando cómo se siente”.

“No me sentía preparada, pero me quedé”

Una de las integrantes es Gabriela Bravo (29), ingeniera civil que llegó al twerk en 2023 motivada por una amiga. “Desde la primera clase, no solo lo sentí muy entretenido, también pude entender el twerk como una disciplina y estilo de baile muy completo”, cuenta a #EsHoy.

Entrar a la crew no fue fácil. “Llevaba pocos meses bailando, así que no me sentía para nada preparada para competir. Además, me estaba integrando a un grupo de personas completamente desconocidas para mí, que ya llevaban años bailando juntas y eran todas amigas, menos yo”, recuerda.

Pero la experiencia cambió rápido: “Fue mucho descubrimiento, tanto del mundo del twerk como para conectar con este grupo de amigas que me recibió con los brazos abiertos”.

Gestión colectiva 

Twerkquake Squad ya suma logros importantes: primer lugar en “Reinas del Twerk” y segundo en “Primavera Twerk”, ambos en Santiago.

Pero competir desde regiones tiene costos altos: viajes exprés y gastos que salen del bolsillo propio. Por eso funcionan con un sistema autogestionado: aportes mensuales, actividades y un fondo común. “Jamás dejaríamos a alguien fuera por plata”, enfatiza Marcela.

Pese a las dificultades, el esfuerzo ha dado frutos. “Ha sido muy gratificante poner a la región en el podio el año pasado, demostrar el nivel que existe fuera de Santiago y que, pese a todas las desventajas de competir desde regiones, se obtenga el reconocimiento que merecen”, comenta Gabriela.

El arte urbano frente al tabú

La falta de espacios también las ha llevado a ensayar en lugares públicos, donde no siempre reciben buenas reacciones. “A veces hay curiosidad, pero otras veces morbo o rechazo”, cuentan.

El prejuicio sigue siendo una barrera. “El twerk no es solo mover la pelvis, hay técnica, historia e intención”, explica Gabriela.

Frente a eso, la respuesta ha sido clara: convicción y respeto. “El valor de una no pasa por lo que otros piensen, pero es un trabajo emocional importante”, reflexiona.

El desafío ahora es seguir creciendo. El sueño de Marcela es no solo continuar compitiendo, sino también generar instancias en la Región de Coquimbo: competencias, encuentros y espacios donde el twerk pueda mostrarse como una disciplina artística y cultural: “Hay mucho talento en la región, pero faltan recursos y apoyo para potenciarlo”, señala.Desde La Serena, Twerkquake Squad seguirá entrenando, compitiendo y bailando, no solo para ganar, sino también para disputar los prejuicios que aún pesan sobre el cuerpo y el movimiento de las mujeres, y para demostrar que el twerk puede ser disciplina, comunidad y resistencia femenina.

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