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Agotamiento digital: la ciencia explica por qué la naturaleza ayuda a recuperar la mente

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Agotamiento digital: la ciencia explica por qué la naturaleza ayuda a recuperar la mente

En un contexto de agotamiento digital y estrés crónico, la Región de Coquimbo emerge como un laboratorio natural de bienestar cerebral. Un reciente estudio publicado en Neuroscience and Biobehavioral Reviews sostiene que destinos como el Parque Nacional Fray Jorge, Punta de Choros o el Valle de Elqui pueden desencadenar procesos biológicos clave para la recuperación de la mente.

Un nuevo paper titulado “Your brain on nature”, publicado en la revista Neuroscience and Biobehavioral Reviews, entrega la evidencia más contundente hasta la fecha: el contacto directo con entornos naturales actúa como un verdadero “botón de reinicio” para los procesos biológicos y cognitivos.

La investigación, encabezada por la neurocientífica Constanza Baquedano, de la Universidad Adolfo Ibáñez, consistió en un análisis exhaustivo de 108 estudios internacionales. Tras examinar datos provenientes de escáneres cerebrales, el equipo determinó que la exposición a entornos naturales activa una “cascada restaurativa” en el cerebro. Este proceso modifica de manera medible la actividad neuronal, permitiendo que el sistema nervioso se recupere del agotamiento y el estrés crónico que impone la vida hiperconectada.

El estudio advierte que no basta con un descanso pasivo frente a otra pantalla. El cerebro humano, evolucionado en entornos silvestres, requiere de la denominada “restauración de la atención”, que solo ofrecen los paisajes abiertos y la biodiversidad, para recuperar su capacidad operativa. De acuerdo con la investigación, pasar tiempo en espacios como los bosques del Parque Nacional Fray Jorge o bajo la inmensidad del cielo estrellado del Valle de Elqui permite que las redes neuronales se reparen de forma efectiva.

El agotamiento digital no es solo una sensación de cansancio: es un estado de alerta constante que deteriora las funciones ejecutivas. Los expertos sostienen que la naturaleza ofrece un tipo de estimulación conocida como “fascinación suave”, que no demanda esfuerzo cognitivo y facilita la reparación de las conexiones neuronales afectadas por el uso excesivo de dispositivos electrónicos.

En una época en que el teletrabajo y la exigencia de estar siempre disponibles nos llevan al límite, estos hallazgos recuerdan que las “pausas verdes” no son un lujo, sino una necesidad. Ya sea recorriendo los senderos del Monumento Natural Pichasca o dejando que la brisa marina de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt nos envuelva, la ciencia es clara: desconectarse para volver a la naturaleza es, en realidad, una de las formas más efectivas de reactivar el cerebro, y la Región de Coquimbo ofrece algunos de los escenarios ideales para hacerlo.

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