Las tardes y noches de La Serena alguna vez estuvieron llenas de risas, música y camaradería en esos rincones bohemios que nos ofrecían un refugio después de un largo día en la universidad o la pega. Esos lugares eran más que bares; eran el alma de la ciudad, donde se forjaron amistades y se vivieron momentos inolvidables.
En #EsHoy echamos un vistazo nostálgico a algunos de esos íconos que, lamentablemente, ya no están entre nosotros.
Pub Duna
El Pub Duna, el templo del rock and roll en La Serena, nos dijo adiós en junio de 2020. Fueron 15 años de puro rock, cervezas y bajones que dejaron huella en nuestros corazones. ¿Quién no recuerda los míticos cuadros de las portadas de álbumes clásicos que adornaban sus paredes? “…And Justice For All” de Metallica, “South Of Heaven” de Slayer y “The Trooper” de Iron Maiden nos acompañaron en cada trago y cada conversación. El cierre definitivo se dio en medio del caos social y sanitario que azotaba al país en esos tiempos.
El Callejón
El 2015, El Callejón cerró sus puertas, dejando un vacío en el carrete serenense. En aquella ocasión, la dueña del local declaró a la prensa regional que tomó la difícil decisión debido a la delincuencia y el microtráfico que azotaban la calle O’Higgins. Pero como el ave fénix, El Callejón renació como Buda Bar, aunque solo por un par de años, ya que cerró en 2017 por no renovación de patente y diversas infracciones.
La Biblioteca
En 2017, los serenenses despidieron con tristeza a La Biblioteca, un bar que había ganado el corazón de los universitarios y amantes de la buena música. Con su mezcla de música chilena, grunge, y pachanga de los 90′, este lugar ofrecía chelitas de litro y los mejores terremotos de la ciudad. Borgoñas, chorrillanas y una Wurlitzer de monedas completaban la experiencia en este bar que evocaba la esencia de los clásicos bares de Valparaíso. La Biblioteca cerró sus puertas, pero sigue siendo un símbolo de las mejores noches de La Serena.


